Hola a todos y cada uno de los cófrades los que me leen saben que tengo mis límites: No tengo sexo con casadas, evito comprometerme, tríos, orgías no van conmigo.
Puesto que les voy a contar que hoy precisamente el día de hoy, rompí con una de mis principales reglas, por arrecho,
si ya habrán leído que mi líbido me ha metido en problemas ya antes, como romper mi regla de no
acostarme con las colegas del trabajo.
Bien todo empezó con una mujer de treinta y seis años, casada, blancona, ciento sesenta y siete m de estatura, delgada, un buen derriere y unos pechos 36b, bastante duritas, estaba en forma, su cabello largo sedoso y rubio (al pomo) hacían de ella un conjunto delicioso envuelto un vestido sastre ajustado en las caderas y en los pechos, aroma a jazmín, continuamente con sus halls negros en la boca.
Es gerente en mi trabajo, como sabrán soy supervisor del área de mantenimiento, y vengo trabajando con ella
desde hace 1 año ya, confianza y todo preservando el respeto y la distancia, casada con mi jefe inmediato llamado Josué de cuarenta años, moreno como ciento ochenta en forma. Yo en mi mente siempre y en todo momento los había visto como la pareja feliz, el ejemplo a seguir.
Resulta que desde hace tiempo, estaba algo distraída y muy frecuentemente dejaba escapar insatisfacción a través
de unos suspiros quedos luego de la planeación de actividades.
I: Realmente bien Sr. Nadia (le voy a llamar de este modo) entonces la programación es de esta forma para el mes de Junio, haré los turnos nocturnos que hagan falta para respaldar a la tropa ( de esta forma llamamos de cariño a los (as) conserjes)
N: Ok, ok
I: Aquí entre nos, estás bien?? Te noto extraña
N: Nada sigamos trabajando.
No insistí y seguí con mis asuntos.
Y justo a 3 días de nuestra charla, se vino la celebración de la institución, obligado tenía que ir. Fui sencillo, ella llegó con Josué bien vestidos ambos, ella con un enterizo color colorado bastante atractivo y que se modelaba a sus pechos y su derriere denotándose acá un hilo bien tentador que apartaba de forma armónica sus bien tonificadas nalgas, ella con una sonrisa blanca, extensa , con un lunar coqueto en la comisura de los labios
En fin muchos la miraban con deseos y ganas.
Yo me encontraba charlando con otras mujeres, las había de todo tipo sobretodo dos colegas una morocha y una chinita de huánuco: 1.50mts treinta y ocho b de brasiere en putivestido negro, panties negras y un abrigo muy presumido... La morocha en pantalón de vestir gris, blusa beige pelos ensortijado ojos grandes y unos labios gruesos y una pinta de mamona de torneo las dos de treinta y tres y veintiseis años respectivamente.
Yo de hecho que le iba a la morocha, a pesar de que era de mi vuelo (ciento setenta y cinco)... Hummmm ella me devolvía la mirada... ajá... De forma bastante notoria, que aun la chinita que se llamaba Milena dijo
M: Icelos ya pues cuando me sacas a danzar, una muchacha guapa vestida bien linda no se puede quedar sin bailar...
I: Soy tronco, recuerdas?
Silvia la morocha me dice al oído: Eres tronco para todo ???
I: Jajajajajaja. ya vamos a ver, vamos a bailar todos
Y hemos estado bailando entre los 3 hasta el momento en que más gente se unió a la pachanga.
En eso justo cuando Silvia y entramos a ese umbral de tócame que tócame con una salsa romántica... Se aparece Nadia majestuosa en su vestir pero su mirar apagado y me dijo con los ojos que precisaba conversar.
Luego de hacer lo posible de decirle a Silvia que me espere, me fui a conversar con ella.
Tras lo cual mi morena de oro no quedó muy contenta... Mas en fin.
Nadia después de ir a la oficina me contaría algo con respecto a Josué que me dejaría perplejo
y sería también la causa del por qué razón ella hoy en día es mi amante...
Y ya les digo que.... C O N T I N U A R Á....