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Tema: Me gusta Mary...mi vecina (2 partes)

  1. #1

    Me gusta Mary...mi vecina (2 partes)

    .Estaba estacionando mi auto para poder dejar a mis hijos en casa de su madre, luego de haber ido al cine y comer algo, cuando veo a la vecina Mary andando una vez más en fachas de ida recién salida del Larco Herrera.

    Para situarlos mejor, Mary es vecina de barrio, vive a dos casas y tiene poco más de dos años de separada y lo ha tomado a mal, se ha descuidado completamente, cabellera en forma de estropajo, marcas en el semblante por sacarse las espinillas y ropa sin planchar, toda desaliñada; no es que sea un cuerazo, mas siempre se caracterizo por caminar bien arreglada y de las 3 hermanas era la más guapa, de 1.65 m. pelo ondulado, un trasero impresionante y sin tetas, creo que tengo más que J, un poco sobrada.

    Mis ex suegros me hicieron quedar un rato para dialogar y tomar un té, acepte para no desairarlos, concluido el tema me despedí y subí a mi auto, suena mi celular y era Paola, mi asistente – Lunatacas se ha retrasado el vuelo un par horas, conque será mejor que no me recojas – me dijo, claro no hay problema, igual te voy a recoger – le respondí.

    Terminó la llamada y veo pasar a Mary con una maleta de mano, le pregunto a donde se marcha, responde que al aeropuerto por el hecho de que tiene que dar la maleta a un amigo.

    Vamos te llevo, claro que no – me contesta Mary, tengo que recoger a mi asistente que viene de Arequipa conque no me incomoda, como que te ahorras el taxi.

    Mary vaciló un rato y se subió a mi auto, pude apreciar algo distinto en ella, se había arreglado y era otra mujer.

    A lo largo del camino conversamos cosas triviales, el clima, la renuncia del presidente, la selección, etc.; ya en confianza le hice notar que me parecía realmente bien que se haya arreglado.

    ¿Lunatacas, tú como haces?, acabas de separarte y andas de lo más normal, los hombres son más frescos – me dijo; no es tan simple la cosa, la procesión se lleva por la parte interior y al mal tiempo buena cara – le conteste.

    Seguro que tienes a otra por eso esta sosegado – respondo Mary; me has visto llegar a recoger a mis hijos con Eli, con lo que no la voy a negar, por el momento va todo bien entre nosotros y ambos estamos recomponiendo nuestras vidas – conteste.

    La conversación tomo un giro inesperado pues terminamos conversando de nuestros descalabros maritales (de los dos) y en cierta manera reconociendo los errores cometidos.

    Lo más saltante era que ella, ansiaba dormir con alguien, no se habituaba a dormir sola, extrañaba esa presencia a su lado, y que no quería saber de absolutamente nadie solo quería estar sola.

    Llegamos al aeropuerto, llame a Paola para saber si ya estaba en vuelo; mas me confirmo que su vuelo había sido anulado y lo estaban reprogramando para el día después a las 9:00 am, con lo que caballero no más.

    Mientras tanto Mary cara lo mismo y confirmaba si su encargo podía ser llevado o bien no.

    ¿Qué fue? Le pregunte, ahh, si mi amigo esta en camino – me respondo Mary.

    Instantes en que recaigo en la maleta, Mary y que llevas en la maleta si se puede saber – le pregunte, me dijo que eran uniformes de su hermano que necesitaba para su trabajo.

    Al rato llega un patín, corte militar, que se le acerca por la espalda y le rodea la cintura con los brazos halándola hacia él, y su mano derecha agarra fuerte una nalga de Mary, situación que fue incomoda para Mary le saco la mano de la nalga y rompió el abrazo. El tipo me miró como diciendo ¿y este quién es? Antes que diga algo, le estreche la mano y con un fuerte apretón me presente como el novio de Mary, dejándolo sin opción a reclamo.

    Mary entrégale el encargo y vámonos – le dije imperativamente, ella solo atino a darle la maleta y decirle lo que contenía se despidió y se puso a mi lado, entrelazando su mano con la mía.

    Nos retiramos de la zona con rumbo a mi auto, Mary temblaba y tenía la pretensión de mirar atrás, ni se te ocurra voltear la mirada – le dije, ella solo bajo la cabeza.

    Llegamos a mi auto y la abrace, ella con su rostro en mi pecho, estuvimos buen rato abrazados, Lunatacas no se que paso allí – me afirmó, ya no hay marcha atrás, sea quien sea no voy a dejar que te traten de esta manera – respondí.

    Salimos del aeropuerto y ella hablaba por el celular con su hermano gritando y peleando con él con lo que terminaba de hacer su amigo, tras varios minutos de discusión colgó el celular y lo tiro en su cartera.

    Lunatacas necesito algo, podemos entrar a un grifo para adquiere algo para tomar, lo que sea para sentirme mejor – me dijo; no se afirme más vamos por algo y charlemos – le respondí. Entramos a un Primax, mas no se decidía que comprar, ¿Lunatacas me sugieres algo para tomar? – me pregunto, que te semeja si mejor vamos por un trago en Miraflores – le conteste, cosa que acepto.

    Tomamos la costanera rumbo a Miraflores; entramos a un bar y una vez en sentados pedí un par de pisco sours, Mary se lo tomo en una y jalo el mío antes que lo pruebe.

    Sencillamente la vi beber y poquito a poco se fue relajando, se percato que no tenia el celular a la mano, le afirmé que su cartera la dejo en el auto y estaba a puntito de entrar en pavor, si deseas llamar a alguien aquí esta mi celular y llamas no vas a hacer una novela por no tenerlo a la mano.

    Hizo dos llamadas, ya más apacible volvimos a dialogar, tomó otro pisco sour más, Lunatacas cara tiempo que no hacían algo como le que tú hiciste por mi, de verdad, ha pasado bastante tiempo desde el instante en que tome algo también, existen muchas cosas que he dejado de hacer – me dijo, el pisco estaba haciendo que afloje la lengua.

    CONTINUA....
    ...La vida te da sorpresas / sorpresas te da la vida

  2. #2
    Con el pisco sour en la mano siguió hablando; confírmame si es verdad lo que dicen por ahí – me afirmó, ¿qué cosa es lo que afirman por ahí? – conteste.

    Dicen que Patty te puso los cachos y que el otro niño no es tuyo – pregunto Mary; las dos cosas son verdad, en tiempos diferentes, sí Patty se tiraba a un compañero de su trabajo y él la embarazo, y asimismo la dejo – le conteste.

    Mierda, pendeja resulto con la carita de cojuda que se manejaba – exclamo Mary; oe no hemos venido a hablar de eso – le reclame.

    Ya esta bien, sabes una cosa Lunatacas, no se como tienes el valor de verla a la cara sin hacer nada… a mi me hacen eso y le parto la cara en una – me dijo; como te dije antes la procesión se lleva por la parte interior – conteste.

    Proseguimos conversando, ahora de sexo, que le gustaba y que no, Lunatacas hace tanto tiempo que no lo hago que ya me debo haber olvidado – me dijo, dudo – le responda.

    Tengo por nombre mucho la atención cuando me dijo que le encantaba el sexo anal y que sus tetas eran muy sensibles. Proseguimos con la tertulia y entre risa y risa, nuestros semblantes quedaron muy cerca, Mary tomo mi semblante y me beso, fue un torpe beso, bien recibido, poquito a poco fuimos entrando en ritmo.

    En un momento Mary se para y también intenta irse, ¿qué tienes? Tranquila no pasa nada – le pregunte, Lunatacas no estoy lista para esto y no lo sé – me respondo.

    La hale hacia mi, besándola suavemente, Mary no te voy a forzar a hacer nada; mas es mejor que nos vayamos de aquí – le dije.

    En serio Lunatacas, ¿no sé por qué te he besado? ¿discúlpame no soy de este modo? Ha pasado mucho tiempo – me dijo, sosegada te comprendo, con lo que no hay inconveniente, si no quieres nada no pasará nada – responda.

    Mary me beso otra vez, apoya su mano en mi muslo y la subió suavemente hasta mi entrepierna, Lunatacas no te he dicho que no pasará nada, tan fácil te rindes – me dijo, no responda solo la besaba.

    Salimos del bar rumbo a mi departamento, ni bien entramos fuimos desvistiéndonos, llegamos al sofá en ropa interior.

    Mary traía un nada provocativo interior, yo estaba ya en bóxer, Lunatacas permíteme ver que es lo que ocultas aquí, bajando mi bóxer, ¡mierda que rica pinga tienes! Cabezona y gordita, sin capucho ¡que bonita! – exclamó Mary, llevándose mi verga a la boca para comenzar una torpe felación. Absorbía fuerte y dejaba que sus dientes marquen mi leño lo cual era hasta determinado punto doloroso y nada agradable.

    La detuve para desvestirla, quedando a mi vista un matorral en su zona púbica, Mary me hecho en el sofá y nos acomodamos para un 69, procedí a retirar su rebosante vello púbico para descubrir una una almeja cerrada y de labios pequeños en todo sentido, ya humectada por la situación.

    Mary proseguía metiéndose mi verga en la boca, parece que había recordado como se hacía ya que mejoró mucho, uff, que agradable sensación, ufffff.

    Mientras que yo me deleitaba comiéndome su vulva, visitando el perineo y lengüeteando su ano, hummmmm, sigue, hummmmm, dale, hummmmm, ¡que bien se siente Lunatacas! – murmuraba Mary.

    Cuando mi dedo jugaba con su arrugado ano, Mary incrementaba la fuerza y presión de la felación, ufffff, introduje mi lengua y luego dos dedos, hummmmm, siiiiiii, hummmmm, ¡qué rico!, hummmmm, ¡Qué bien se siente! – exclamaba Mary.

    Lunatacas, espera, espera, hummmmm, no, hummmmm – me dijo, mientras se levantaba y se acomodaba encima mío, cogió mi verga y la puso en la entrada de su vulva para sentarse de golpe – ahhhhhh, siiiiiii, hummmmm, siiiiiii, hummmmm, muévete, hummmmm, muévete, hummmmm – exclamaba Mary.

    Ella me cabalgaba habilidosamente, sus caderas poco a poco fueron recordando sus épocas de casada, sus manos estaban clavadas en mi pecho y acompasaba su ritmo con el mío.

    Lunatacas, que bien se siente, que rica pinga tienes, hummmmm, como no he hecho esto antes, hummmmm, estabas al lado, hummmmm, muévete, hummmmm, vamos muévete, hummmmm.

    Estuvimos en esta situación un largo rato, sola se paro y se puso de rodillas sobre el sofá, con las manos apoyadas en el apoyar, levantando el trasero, mirándome pícaramente me afirmó ¿Qué esperas? Me acerque, ella con su mano dirigió mi verga a la entrada de su ano, invitaciones como esta no se dan todos y cada uno de los días, conque pa´lante, forcé la entrada, ayyyy, ayyyy, duele, ayyyy, le saque la verga, se volteo y la humectó con su saliva, ahora sí Lunatacas ¡rómpeme el culo! – me afirmó, obediente, puse un tanto de saliva en su arrugado agujero y embestí con un poco más de fuerza, entro ayyyy, dale, ayyyy, no te detengas, ayyyy, no hagas que me arrepienta de esto, ayyyy – exclamaba Mary

    Ya con toda mi verga dentro de su culo, la tomé por las caderas y comencé el mete y saca, suave para luego incrementar la velocidad y fuerza.

    Hummmmm, siiiiii, hummmmm, que rico, hummmmm, que bien se siente, hummmmm, siiiii, dale, hummmmm – gritaba Mary.

    Mientras gozaba de su caliente y estrecho agujero, la tomaba por la cintura o bien los hombros, palmoteaba sus nalgas, pude apreciar la manera de pera que tenía, una grata visión, Mary se había llevado una mano a la entrepierna y se auto estimulaba.

    Pasaron largos minutos en esta posición, le afirmé irnos a la cama del cuarto de huéspedes, ella se sentó en el borde la cama, miro alrededor, le acerque un pañito húmedo (los tengo a la mano sobre el velador), limpio mi verga y se la metió en la boca, sus manos halaban mis nalgas, ufff, ufff, que agradable sensación.

    Lunatacas ya estas listo otra vez, echándose sobre la cama, agarré sus torneadas piernas y la puse al hombro, ahhhhhh, despacio, ahhhhhh, no seas ramplón, ahhhhhh, estoy fuera de practica, hummmmm, tienes la pinga durísima, hummmmm, sigue, hummmmm, no te detengas, hummmmm, dale, hummmmm, dale, hummmmm – gritaba Mary.

    Con sus respectivas variantes, ambas piernas al hombro, en uno o bien en otro, pies pegados a mi pecho, cogiendo sus pies por encima de mi cabeza, las embestidas eran fuertes, en un momento la levante por las caderas y arremetí fuertemente, sintiendo como esa corriente eléctrica bajaba por mi espina dorsal para acabar en fuertes descargar de semen que inundaban la vulva de Mary… al mismo tiempo agarraba de manera fuerte las sabanas y en una serie de contracciones, alcanzaba su primer orgasmo.

    Caí rendido sobre ella, soltándole las piernas, Mary hábilmente se acomodo sin soltarse mi verga, para no estropear el momento y prolongar el éxtasis alcanzado.

    Después de descansar unos minutos, Guau, Lunatacas, que bueno eres, me has hecho llegar veloz, soy realmente difícil de lograr el clímax, me has dejado molida.

    Mary se acomodo a mi costado, su mano acariciaba mi verga suavemente, mientras que me besaba, y jugaba con sus pequeños pezones, que estaban duros, me dedique un rato a chupetearlos, lamerlos y morderlos, ayyyy, no seas tosco, ayyyy, son muy sensibles – me dijo.

    Jugué un buen rato con sus pequeñas tetas, mas grandes de formas, si miras de perfil no tiene mucho busto, pero de frente sus senos son grandes, no se si me entienden.

    Mary me había comentado que sus senos son altamente sensibles, y entre caricias y chupadas estaba muy excitada, su mano había conseguido que mi verga se recupere y estaba lista para la batalla.

    Esta vez la penetre de misionero, no dejaba de chupetear y relamer sus pezones, ella estaba impresionada, me vasto un par de embestidas para que alcance un nuevo orgasmo, que tal cantidad de jugos vaginales que salieron de ella, literalmente mojo las sabanas.

    No pude con mi genio, y baje para degustar sus flujos vaginales y de paso darle una buena sopeada, noooo, noooo, estoy altamente sensible, ahhhhhh, Lunatacas, noooo, ahhhhhh, por favor, noooo, ahhhhhh – demandaba Mary, mientras que mi lengua recorría su vulva y labios.

    Que agradable sabor, pegajoso y ese inconfundible aroma de hembra que acaba de tener sexo, me volvieron poseído puesto que mi lengua no se detuvo ni contuvo para nada, Lunatacas, noooo, ahhhhhh, por favor, noooo, ahhhhhh, una de mis manos ataco su pezón izquierdo acariciándolo para luego apretarlo fuerte, esto hizo que Mary alcance su tercer clímax, los sonidos que hace no los puedo reproducir con palabras.

    Esta vez con Mary exhausta, continúe con la toma de sus flujos vaginales, pude sentir las contracciones de su vulva en mis labios y lengua.

    Me posicione sobre ella para besar y penetrarla, pero me detuvo, Lunatacas deseo que te vengas en mi culo, que me lo llenes con tu leche, ¿puedes? – no se afirme más, estando en el misionero, nos acomodamos y la penetre, ufff, que gusto ver su expresión, sus ojos llenos de lujuria sentirse penetrada, sentirse llena, uff.

    Comenzamos con un misionero, para luego pasar sus piernas por mis codos, después al hombro, para acabar con sus piernas rodeando mi cintura, sin parar de lamer y absorberle las tetas, hasta el momento en que otra vez la corriente bajo por mi espina dorsal y sentir una descarga descomunal; Mary alcanzo su clímax un tanto después que .

    Ambos caímos rendidos, sin fuerzas, satisfechos y complacidos, Mary se baño y se vistió.

    Lunatacas la he pasado muy bien, desgraciadamente esto no lo debe saber absolutamente nadie y sobre todo no se puede regresar a repetir, me has entendido – exclamo Mary, asentí con mi cabeza, bajamos y la deje a una cuadra de su casa.

    Para buena suerte mía, Mary no respeto lo que pidió y ha recaído en muchas ocasiones, mas esas son otras historias.
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